
Museos y espacios culturares, lugares en donde la arquitectura tiene una gran exigencia y en los que la iluminación debe estar perfectamente integrada. La iluminación se enfrenta al reto de iluminar espacios vivos en donde las exposiciones varían los contenidos y obras a mostrar exigiendo soluciones y sistemas capaces de adaptarse a la mismas para conseguir que la visita sea para el visitante una experiencia de sensaciones.
Iluminación con tecnologia LEDs, respetuosa con el arte.
La luz interpreta espacios único tanto en el interior como en el exterior.
Control y flexibilidad en el uso de la luz.
Los espacios culturales son iconos de las ciudades modernas y dominantes en la actividad frenética de la metrópolis. Atraen a los visitantes, hacen lugares inconfundibles, expresan la cultura de una sociedad y crean identidad y responden en muchos casos a nuestro deseo de percibir hechos reales en el mundo de la virtualidad.
En las ultimas décadas se han convertido en algo más que una presentación cultural y si en un espacio de convivencias multiculturales que abren las ventanas hacia los visitantes en competencia con otros espacios multidisciplinares.
Mientras hasta ahora los bañadores de pared y la iluminación de acentuación han dominado los conceptos de iluminación en las áreas de exposición, hoy en día, hay una clara tendencia hacia las soluciones de iluminación integradas con fuentes de luz ocultas en la arquitectura.
Todas estas tendencias hacen que la combinación de sistemas inteligentes, con una alta calidad en la luz tanto en su aplicación como un cuidado y con una optima eficiencia energética y de mantenimientos; sean capaces de ofrecer al visitante-espectador el disfrute total de las obras de arte que se exponen.
En la esfera del arte, hay un sólo requisito absoluto, debe evitarse cualquier daño en las obras de arte de las colecciones. Ello unido a hacer el arte accesible al espectador, permite el uso de nuevas tecnologías LEDs en las que la miniaturización de los equipos, la no emisión de rayos ultravioleta y UVI ofrecen el mayor respeto a la obra a iluminar además de conseguir un control de la luz inteligente y efectos escénicos atrayentes.
Todo esto supone el uso de luminarias con sistemas electrónicos y ópticos de alto rendimiento para que se utilicen con fuentes de luz modernas con altos niveles de reproducción cromática (Ra >90). Con sistemas de control de la luz basados en reflectores precisos y una gran variedad de accesorios que nos permiten adaptar la iluminación al espacio escénico cultural a mostrar.
Todo ello bajo la inteligencia de sistemas de control y el uso de techos lumínicos que permiten adaptar la temperatura de la luz y su tonalidad, crear escenas especificas a los momentos de uso y con una gran facilidad de uso y programación.
Sólo mediante el diálogo con todo esto incluido en el proceso de planificación, puede evolucionar un edificio cultural, Las fachadas proporcionan señales artísticas incluso desde fuera de los edificios de arte y cultura y se convierten en escenas dinámicas de iluminación visibles desde lejos.