
Los LEDs, o diodos emisores de luz, ofrecen muchas ventajas respecto a las fuentes de luz tradicionales, como son su elevada eficiencia y su mayor aprovechamiento del haz luminoso, lo que supone una mayor eficacia de la luminaria. Esto implica un menor consumo de energía eléctrica, con el consiguiente ahorro económico y menores emisiones de CO
2. Además, gracias a su elevada vida útil, 50.000h, se generan menos residuos en reposiciones y un importante ahorro en los costes de mantenimiento. Los LEDs permiten una iluminación más funcional, porque tenemos un mejor control del haz luminoso, y se puede llevar la luz allí donde se desee.
El color en la arquitectura y decoración puede servir para favorecer, destacar, disimular y ocultar, para crear una sensación excitante o tranquila, para significar temperatura, tamaño, profundidad o peso, utilizada deliberadamente, para despertar un sentimiento. El color es un mago que transforma, altera y lo embellece todo. Los LEDs ofrecen luz de colores puros e intensos que no se pueden conseguir con las fuentes de luz tradicionales. Permiten una iluminación dinámica con cambios de color gracias a las soluciones RGB.
La miniaturización de las luminarias LED permiten una mejor integración en los espacios arquitectónicos. Los LEDs son mucho más que simples bombillas de tamaño reducido: constituyen una revolución para la iluminación. Permiten crear efectos de iluminación que, años atrás, eran inconcebibles. Gracias a los LEDs se puede crear libremente cualquier instalación o efecto luminoso que se imagine.